Pádel y Mujer | La preparación de un torneo
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La preparación de un torneo

Hemos empezado con esto del pádel y nos gusta. Y vamos jugando cada día un poco más, y encontramos una pareja con la que empezamos a jugar habitualmente. Y seguimos pasándolo bien, y mejorando en nuestro juego, y un día nos planteamos o nos plantean inscribirnos en un torneo… Y, de repente, parece como si todo hubiera sido muy aficionado, como un juego, y de golpe, pasa a ser algo serio, casi como profesional. Vamos a competir y hay que hacer las cosas bien. Bueno, el cambio no es tan brusco, o no debería serlo, un partido de pádel sigue siendo un partido de pádel, y deberíamos seguir disfrutando igual o más, sigue siendo un juego. Pero vamos a “utilizar” esa concienciación de “vamos a hacerlo bien” para revisar algunos aspectos que ya hemos comentado e incorporar algunos nuevos que tiene un sentido especial en la competición (por cuanto tienen una influencia directa en el rendimiento).

Y vamos a empezar con una frase que he escuchado de muchos de los grandes entrenadores con los que he tenido la suerte de trabajar, “se compite como se entrena”. Luego nuestra primera premisa será intentar entrenar tal y cómo queramos competir. Eso significa que llevemos al entrenamiento todas aquellas situaciones que nos pueden surgir en competición y,  si las hemos practicado y solventado en los entrenamientos, afrontaremos con más garantías y posibilidades de éxito las dificultades que nos puedan provocar en el torneo. Tenemos que intentar entrenar a la hora a la que vayamos a jugar, y en condiciones similares de luz y temperatura (y humedad), y moviéndonos en una duración lo más cercana a la de los partidos de competición. Tenemos que intentar jugar con parejas distintas para desarrollar estrategias ante distintos adversarios y tratar de mejorar lo máximo posible nuestra comunicación. Y sentirnos equipo y siempre admitir los errores y disculpar los de nuestra pareja. El factor anímico y el “buen rollo” pueden marcar la diferencia.

Además, dado que la competición nos va a exigir una mayor intensidad de juego (aunque esto dependerá también de la pareja que tengamos enfrente), de cara a la competición, debemos entrenar con mayor intensidad. Y esto significa un mayor esfuerzo físico y, para ello, tendremos que prestar más atención a todos aquellos aspectos que afectan al rendimiento y a los que, hasta ahora, no les habíamos concedido mucha importancia. Entiéndase un buen calentamiento, una adecuada hidratación (en cantidad y en la elección de bebidas), un buen ajuste horario y una buena selección de las comidas previas al partido. Y también es importante que al acabar el partido ya estemos pensando en el partido (o en el entrenamiento) siguiente y por ello no dejamos de lado una correcta vuelta a la calma con sus consabidos estiramientos y un buen batido de recuperación que nos ayude a minimizar los daños del esfuerzo realizado y poder rendir de nuevo lo antes posible. Huelga decir que si el torneo es un torneo en el que se juegan varios partidos en unos días, este aspecto de la recuperación es absolutamente crucial.

Por último un consejo de doy siempre a todos los deportistas es que las cosas nuevas se prueban en los entrenamientos. Y esto va desde unas zapatillas nuevas o una pala nueva, hasta una nueva jugada o un nuevo saque, y, por supuesto, nuevas estrategias de nutrición o nuevos productos que “alguien nos ha dicho que son la bomba”. Asesoraros siempre por especialistas y probar las cosas en los entrenamientos antes de llevarlas a la competición.