Pádel y Mujer | Cómo elegir tu bebida de rehidratación para un partido de pádel. ¿Dónde se han metido las bebidas isotónicas?
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Cómo elegir tu bebida de rehidratación para un partido de pádel. ¿Dónde se han metido las bebidas isotónicas?

Como ya comentábamos en otro post, “el agua es el nutriente que más consumimos (gastamos) cuando hacemos ejercicio, en un partido de pádel por ejemplo, y el que más puede limitar nuestro rendimiento”, e incluso poner en riesgo nuestra salud. Estamos en pleno verano y esto hace que el asunto sea más actual y, por desgracia, también más peligroso y por eso queremos ahondar en el mismo. En su día hablamos en general del agua mencionando que las bebidas de rehidratación deportiva eran una opción muy recomendable. Y en ello nos vamos a centrar hoy, volvemos a insistir en una correcta hidratación, pero entrando en el detalle de las bebidas deportivas.

Seguro que a todos nos suena eso de las “bebidas isotónicas”. En  su momento, fue un término de uso común, ya que todas las bebidas deportivas eran muy similares. En aquel momento se pensaba que una composición parecida al suero sería lo ideal para reponer las sales perdidas por el sudor (también se vio que una limitada cantidad de carbohidratos o azúcares podían darnos un plus de energía). Todo esto tenía y (y tiene) un amplio sustento científico a través de una gran cantidad de estudios. Y fue la época en la que hablábamos de bebidas “isotónicas” (bebidas con una “tonicidad” u osmolaridad, o concentración similar a la sangre) y las podíamos encontrar de una gran cantidad de marcas e incluso colores (aprovechando el símil, incluso “marcas blancas” más asequibles) pero todas ellas basadas en conceptos y con composiciones muy parecidas. El hecho es que, aunque esas bebidas siguen teniendo cierta vigencia, el término “isotónicas” ya no es tan generalista. Esto es así por una decisión de las agencias reguladoras europeas (la EFSA) que consideran que dicho nombre solo puede usarse si la osmolaridad de la bebida es igual a la de la sangre (300mOsm/kg +/- 10%, es decir, una osmolaridad entre 270 y 330) y, como veremos, muchas bebidas ahora no están en este rango, por lo que el nombre genérico correcto sería el de bebidas de rehidratación deportiva.

Dentro de esa generalidad de bebidas, se ha ido abriendo el espectro y hoy podemos hablar de tres grandes grupos de bebidas de rehidratación:

1.- Las “clásicas”, aunque corresponderían a aquellas “isotónicas”, hoy en día, las de última generación son ligeramente hipotónicas (<250mOsm), porque se ha comprobado que la ingesta total de líquidos es mayor de esta forma. Sin embargo mantienen altos niveles de sodio (>250mg/500mL) y un buen aporte de potasio y magnesio mientras que otros minerales menos importantes se obvian para no aumentar la tonicidad. Por esta razón también se reduce un poco el contenido en carbohidratos/azúcares y se limita el aporte de vitaminas a las del grupo B implicadas en el metabolismo energético.

2.- Las “light”. Mucha gente busca mantener una correcta hidratación pero al mismo tiempo está más interesada en el ejercicio como medio de consumir calorías y utilizar las grasas que en el rendimiento. Por otra parte estas bebidas pueden ser utilizadas como fuente de hidratación en época de calor aunque no hagamos ejercicio.

3.- Las “extra”. En el otro lado de la balanza están los deportistas que realizan actividades de alto gasto energético (por duración y/o intensidad) y que además están interesados en optimizar el rendimiento. Para estos deportistas se han desarrollado bebidas con una carga extra de energía utilizando doble fuente de hidratos de carbono e incluso añadiendo proteína para minimizar el daño muscular de esos grandes esfuerzos. Estas bebidas si se suelen mover en ese rango de “isotonicidad” debido a su carga de hidratos.